sábado, 6 de octubre de 2012

No importa que tan feo sea mi día, llegar a casa y ver como me sonreis me dan ganas de no rendirme. Debo admitir que a veces es difícil pero todo vale la pena cuándo se trata de vos. Es increíble como se puede querer tanto a algo tan chiquitito, es increíble como me cambiaste la vida. Diciembre del año pasado te hice una promesa cuándo dieron las doce, mamá te va a cuidar y no va a dejar que nadie te lastime así de mi vida en eso, definitivamente te voy a proteger de todo. Estoy muy feliz de tenerte en mi vida Liang.

No hay comentarios:

Publicar un comentario